“AIRES DE LIBERTAD”

Programa de atención psicosocial a personas con enfermedad mental grave y persistente en el centro penitenciario Madrid II Alcalá Meco.

1. Justificación del proyecto.

La presencia de personas que padecen enfermedad mental grave y/o persistente en Centros Penitenciarios de cumplimiento se detecta cada vez con mayor frecuencia.
La falta de recursos sanitarios y sociales provoca que haya personas con enfermedad mental que, sin habérseles detectado la patología o sin recibir el seguimiento médico oportuno, al descompensarse han realizado un hecho previsto como delito. Si a esto le sumamos que la enfermedad mental en ocasiones pasa inadvertida incluso en el proceso judicial, el resultado es que las personas que la padecen se convierten a menudo en un grupo de población reclusa desconocido y desprotegido.
Se calcula que entre un 5-8% de la población reclusa sufre trastornos mentales graves anteriores a su ingreso o sobrevenidos. Traduciendo este hecho a la totalidad de población penitenciaria española la cifra resultante es suficientemente importante. Según el Estudio sobre Salud Mental en Medio Penitenciario (Diciembre 2006) realizado conjuntamente por el Ministerio del Interior y la Subdirección General de Instituciones Penitenciarias se calcula que un 25% de la población reclusa tiene recogido en su historia clínica uno o varios diagnósticos psiquiátricos.
Las prisiones Españolas no están preparadas para atender a las personas con enfermedad mental, por ello es necesario desarrollar programas de atención psicosocial que cumplan íntegramente las necesidades de este colectivo.

2. Descripción del programa.
El programa de atención psicosocial a personas con enfermedad mental grave en régimen penitenciario trata de ofrecer un abordaje integral de la problemática, para lo cual cuenta con los siguientes componentes (se incluyen los beneficiarios directos de cada acción):

2.1 Sensibilización y asesoramiento a los funcionarios.
Un equipo de la asociación formado por psicólogo y psicopedagogo se desplaza al centro penitenciario para impartir unas charlas con el objetivo de informar a los funcionarios sobre la situación de las personas con enfermedad mental en prisión, facilitar su colaboración en el programa y cubrir sus demandas relacionadas con esta problemática. Sesiones informativas sobre la enfermedad mental, situación actual de las personas con E.M. en centros penitenciarios, funcionamiento del programa etc.

2.2 Formación y asesoramiento a los reclusos de apoyo y a los agentes de salud.
Se desarrolla una “escuela del cuidador” en la que se proporciona a los internos de apoyo y a los agentes de salud la información y las estrategias necesarias para desempeñar su función del modo más adecuado.

2.3 Asesoramiento, psicoeducación y apoyo social a las familias.
Se contacta con las familias y se les informa del funcionamiento del programa. Se les ofrece la posibilidad de acudir a la escuela de familias que organiza la asociación. La escuela de familias facilita una red social de apoyo y les permite adquirir conocimientos sobre la enfermedad mental y habilidades necesarias para su manejo. Se les ofrece el servicio de información y formación sobre la enfermedad mental (CEIFEM) y la asesoría jurídica de FEAFES.

2.4 Programa de atención psicosocial a personas con enfermedad mental grave y persistente en régimen penitenciario.
Los objetivos principales de nuestra intervención son los siguientes:
- Aumentar la calidad de vida de la persona y mejorar su adaptación al entorno.
- Favorecer la conciencia de enfermedad posibilitando una mayor implicación del afectado en su recuperación.
- Evitar el deterioro psicosocial.
- Recuperar en la medida de lo posible capacidades personales. Aumentar el nivel de autonomía y autocuidados.
- Articulación del proceso de externalización e integración comunitaria (continuidad de cuidados).

El programa consta de diferentes fases:

- Derivación, selección y alta
La derivación podrá realizarse desde cualquiera de los equipos técnicos del centro penitenciario. El equipo del programa de rehabilitación realiza una entrevista de valoración con el posible usuario y se decide, en base a los criterios de inclusión, si el usuario cumple el perfil y es susceptible de entrar en el programa.

- Evaluación inicial
Una vez dado de alta, se valoran las necesidades y los recursos personales-sociales del usuario. Se recogerá la información necesaria mediante la revisión de los distintos expedientes penitenciarios, historia clínica, contacto con familiares y otros profesionales del centro, entrevistas semiestructuradas con el usuario en su modulo, observación directa en distintos contextos e instrumentos de evaluación estandarizados.
Una vez recogida y organizada toda la información se elabora el Plan Individualizado de Rehabilitación (PIR), que orientará tanto a los profesionales como al propio usuario en su proceso de rehabilitación. El PIR incluye los objetivos planteados con el usuario, las actividades que se consideran adecuadas para su consecución y la planificación de estas actividades.

- Intervención
La intervención supone la puesta en práctica del plan diseñado anteriormente, aplicando las estrategias y actividades planteadas con el fin de lograr los objetivos propuestos. Esta fase incluye:
a) Intervención grupal. La dinámica del grupo ayuda a superar los problemas de desmotivación y permite aprovechar las ventajas derivadas de la ayuda mutua y el apoyo entre iguales. Además, transversalmente, se pueden trabajar las habilidades sociales, tan necesarias para su mejor integración en la vida ordinaria del centro penitenciario (relaciones con los profesionales, compañeros, aprovechamiento de recursos, actividades...). Durante el año 2009 se han desarrollado las siguientes actividades grupales:
Educación para la Salud: incrementar la protección del sujeto vulnerable a la enfermedad mental. Buscar la mejora de la adherencia al tratamiento a través del aumento de conciencia de enfermedad y el mejor manejo y cuidado de ésta.
• Habilidades de afrontamiento y autocontrol: mejorar la capacidad de autocontrol, reconocimiento personal y mejora de la autoestima.
• Ocio y tiempo libre: recuperar y/o incrementar hábitos de ocio y promover la planificación y ocupación satisfactoria del tiempo libre.
Psicomotricidad y deporte: Supone una actividad altamente reforzante para el usuario y le permite exponerse a las relaciones sociales.

b) Intervención individual. Las intervenciones individuales las desarrolla cada profesional del programa con aquellos usuarios a los que tutoriza, e incluyen los siguientes objetivos generales: seguimiento de su proceso; valoración y planificación de objetivos; trabajo individual de objetivos planteados; atención a necesidades específicas.
La frecuencia varía en función de las necesidades individuales de cada usuario, fijando el mínimo en una intervención mensual de seguimiento.
Las intervenciones individuales se registran en la hoja de seguimiento y se evalúan periódicamente en el equipo del programa. La mayor parte de las intervenciones individuales son intrapenitenciarias y se realizan en despachos del modulo del interno, de la trabajadora social de enfermería o en la sala de reuniones de los psicólogos.
Este modelo de intervención huye de la psicoterapia clásica, centrándose en el “aquí y el ahora” para que la persona afronte la realidad actual, movilizando sus recursos y los del entorno.

c) Coordinaciones con recursos y profesionales tanto intrapenitenciarios como extrapenitenciarios.


- Preparación de libertad
El objetivo de esta fase es facilitar la preparación y planificación de su próxima vida en libertad, incluidos los recursos de atención y tratamiento.
Para esto se trabajarán con el usuario los planes y las expectativas de vida futura y las habilidades necesarias para afrontar las situaciones novedosas y estresantes que puedan surgir.
Es importante lograr una readaptación progresiva a su medio externo. Tanto con las familias, como con los servicios que permitan materializar la continuidad de cuidados a su salida. Dada la problemática especial de este colectivo, el trabajo a la hora de familiarizar al usuario con los recursos externos de atención sanitaria es fundamental. Desde el programa se intentará asegurar y agilizar la derivación a los mismos.